De cara a 2026, México se consolida como un mercado laboral que promueve la combinación de compromiso, búsqueda de equilibrio y expectativa de reciprocidad, lo cual plantea un reto claro para las organizaciones: evolucionar hacia modelos más flexibles, humanos y coherentes.
De acuerdo con el estudio global Nuevas reglas del compromiso laboral, realizado por Pluxee e Ipsos, la percepción de bienestar laboral en México es elevada, con una calificación promedio de 8.6 sobre 10, cifra que supera el promedio registrado en las economías emergentes. Sin embargo, esta valoración tiende a disminuir en las organizaciones de gran tamaño, lo que subraya la necesidad de impulsar experiencias laborales más humanas, cercanas y personalizadas.
A nivel global, las principales preocupaciones de las personas trabajadoras están vinculadas con la inseguridad en su entorno (58 por ciento), la aceleración del cambio climático (27 por ciento), el temor a enfrentar una enfermedad grave o una crisis económica (23 por ciento en ambos casos), así como la pérdida del empleo (20 por ciento). En el caso de México, la inseguridad encabeza la lista con un 38 por ciento, porcentaje significativamente superior al promedio de las economías emergentes.
Pese a este contexto, México destaca como uno de los países con mayor optimismo dentro del estudio: 88 por ciento de las personas encuestadas percibe de manera positiva su futuro personal. En el ámbito laboral, más de 80% afirma que “ama” o “le gusta” su lugar de trabajo, un indicador que incluso supera el promedio global.
El análisis también identifica una tendencia mundial hacia lo que denomina compromiso medido, un modelo en el que las personas mantienen altos niveles de productividad, pero establecen límites claros para proteger su salud física, emocional y su vida familiar.
México se alinea con esta evolución. De acuerdo con el reporte, 39 por ciento de las personas colaboradoras señala que cumple con lo esperado en su trabajo, pero también afirma poner límites cuando las exigencias laborales se exceden.
En cuanto al atractivo de las empresas, si bien los salarios competitivos continúan siendo un factor determinante, cobran cada vez mayor relevancia aspectos como el propósito organizacional, la ética, los beneficios adaptados a las necesidades individuales y culturas corporativas que colocan a las personas en el centro de sus decisiones.
“México es un mercado profundamente optimista y comprometido, pero también consciente de sus límites. El estudio nos muestra que el talento no está pidiendo menos compromiso, sino relaciones laborales más humanas y equilibradas”, afirmó Javier Alduncin, Director de Recursos Humanos de Pluxee México.
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