A decir de Carlos Mendes, Director Ejecutivo de Recursos Humanos de MSD en México, la diversidad genera un impacto real cuando deja de ser una iniciativa aislada y se convierte en un elemento integrado a la estrategia del negocio en un entorno donde la equidad y la inclusión figuran entre las prioridades de muchas organizaciones, donde el reto consiste en traducir esos compromisos en acciones concretas.
Como parte de la serie Human Experts Conversations, el directivo explicó que en la compañía de innovación científica, la diversidad forma parte de la manera en que opera MSD: "La diversidad es parte de lo que estamos haciendo, no es una iniciativa", afirmó.
Esta visión, indicó en entrevista, se implementa a través de los Employee Business Resource Groups (EBRGs), grupos de colaboradores que impulsan la agenda de diversidad desde las distintas áreas del negocio y no únicamente desde Recursos Humanos.
"En México tenemos cuatro EBRGs. Está el Women's Network, el Capability Network, enfocado en personas con discapacidad; el NGN, para generaciones, y otros grupos que trabajan los temas más relevantes. Lo importante es que la diversidad no es un tema de Recursos Humanos; son personas que, además de sus funciones dentro del negocio, ayudan a construir esta estrategia conectada a nivel local, regional y global", sostuvo.
Otro ejemplo de esta integración, explicó, es la incorporación de criterios de diversidad en los estudios clínicos. "¿Cómo podemos decir que vamos a seguir trabajando por el propósito de salvar y mejorar vidas si no estamos considerando a todas las personas? Los estudios clínicos tienen protocolos claros para garantizar una perspectiva amplia de diversidad".
El ejecutivo destacó que la diversidad también implica ampliar la forma en que las organizaciones identifican y desarrollan el talento. "La diversidad va mucho más allá de una visión acotada en la que clasificamos a las personas en cuatro o cinco grupos. Uno de los enfoques más importantes es incorporar la diversidad de ideas y trayectorias profesionales mediante una organización basada en habilidades".
En ese sentido, explicó que MSD avanza hacia un modelo de skills based organization, en el que las decisiones de talento se centran en las capacidades y conocimientos de las personas, más que en su trayectoria profesional o académica. "Ya no estamos mirando dónde estudió una persona o dónde trabajó; estamos mirando cuál es el conocimiento que necesito y cuáles son las personas que lo tienen, independientemente de su background".
Como ejemplo, compartió su propia experiencia profesional. "Yo soy una persona del consumo masivo que nunca había trabajado en la industria farmacéutica y ahora estoy en MSD. La compañía está trayendo una perspectiva que va mucho más allá de definir un único perfil".
Respecto a los factores que distinguen a una organización capaz de obtener resultados sostenibles sin comprometer el bienestar de sus colaboradores, el experto consideró que el primer paso es conectar a las personas con el propósito de la empresa. "Yo puedo trabajar cuatro horas al día, pero si siento que lo que hago no agrega valor, no voy a tener una percepción de bienestar. A veces creemos que el bienestar depende únicamente de cuántas horas trabajamos, y no empieza ahí".
Mendes afirmó que el liderazgo debe capacitar a las personas para desenvolverse en un entorno de cambio permanente. "Uno de los skills globales que hemos trabajado muy fuerte es el de catalizador del cambio. Empezamos preparando a todos los líderes para lidiar con la ambigüedad y después llevamos ese aprendizaje a toda la organización".
En ese contexto, hizo hincapié en la importancia de entender que el cambio es una constante: "Tenemos que tener la capacidad de ver las cosas de manera amplia y utilizar los recursos que nos brinda la empresa para ir construyendo esa flexibilidad en el camino", finalizó.
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