Para las empresas acompañar a sus equipos con herramientas de salud financiera y beneficios es una estrategia de gestión del talento.
Los gastos acumulados de diciembre, los compromisos financieros de inicio de año y un entorno inflacionario persistente dificultan la organización del presupuesto y el equilibrio de las finanzas personales. Como resultado, la mitad de los trabajadores en México tuvo que recurrir a algún tipo de endeudamiento para hacer frente a la llamada cuesta de enero.
De este grupo, 26 por ciento utilizó tarjetas de crédito para solventar gastos, 22 por ciento recurrió a préstamos personales o bancarios y 2.0 por ciento acudió a casas de empeño.
En contraste, el otro 50 por ciento de los encuestados aseguró no haber adquirido deudas para enfrentar este periodo, de acuerdo con el sondeo semanal de OCC, Termómetro Laboral.
Al preguntar cuál es el principal desafío económico durante esta temporada, los participantes señalaron que el pago de deudas representa la mayor preocupación para 45 por ciento de ellos, seguido de los costos asociados al inicio de año, mencionados por 29 por ciento. En tanto, 19 por ciento afirmó no enfrentar compromisos financieros que representen un reto significativo, mientras que 7.0 por ciento indicó que los gastos realizados durante la temporada decembrina son los que generan mayor presión económica.
Ante este panorama, OCC compartió tres recomendaciones dirigidas a las organizaciones para implementar acciones que apoyen y fortalezcan la salud financiera de sus colaboradores.
En primer lugar, promover talleres de educación financiera con sesiones prácticas sobre elaboración de presupuestos, control de gastos, uso responsable del crédito y hábitos de ahorro, lo cual puede contribuir a reducir el estrés financiero que impacta la productividad y la concentración.
Asimismo, ofrecer sesiones personalizadas de asesoría financiera resulta clave en aquellos casos que requieren un acompañamiento individual. La orientación uno a uno permite a los colaboradores diseñar planes financieros realistas y acordes con su contexto personal.
Finalmente, cuando sea posible, brindar beneficios económicos directos o establecer convenios con proveedores, así como ferias de descuentos en productos básicos, puede ayudar a aliviar la presión financiera característica del inicio de año.
En este sentido, enero se ha consolidado como un termómetro de la resiliencia financiera de los trabajadores, una variable que influye de manera directa en su bienestar, desempeño, compromiso y permanencia dentro de las organizaciones.
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