El regreso paulatino a los esquemas presenciales modifica tanto la forma en que las personas trabajan, como también sus hábitos de movilidad y el presupuesto que destinan a trasladarse, de acuerdo con el estudio Panorama Laboral Pluxee 2026.
El reporte muestra un mayor uso del transporte público, que pasó de 45 por ciento a 53 por ciento, y se consolidó como el principal medio de traslado. En contraste, el uso de servicios de transporte privado aumentó de 15 a 20 por ciento, mientras que el automóvil particular registró una caída significativa, de 50 a 31 por ciento.
Los costos también muestran diferencias importantes, ya que, quienes utilizan automóvil destinan en promedio 457 pesos semanales a sus traslados, mientras que el gasto en taxi alcanza 973 pesos. En el caso del transporte público, el desembolso promedio es de 183 pesos por semana, según el informe de la firma de beneficios laborales,
Estos gastos convierten la movilidad en un componente cada vez más relevante del ingreso disponible de los trabajadores. A ello se suma que acudir nuevamente a los centros de trabajo implica destinar más recursos a alimentación, además del tiempo que representa el traslado diario.
Ante este escenario, el estudio identifica un creciente interés por prestaciones que contribuyan a compensar estos costos. Los beneficios laborales ya no son valorados únicamente por su impacto en el bienestar, sino también por el alivio financiero que pueden representar frente al aumento de los gastos cotidianos.
Entre las prestaciones más valoradas destacan los vales de despensa, con 69 por ciento de las preferencias, y el apoyo para transporte, con 41 por ciento. Este último se encuentra entre los beneficios que más crecieron en relevancia respecto al año anterior.
“Los resultados sugieren que la discusión ya no gira en torno a cuántos días se trabaja desde casa, sino al valor que reciben los colaboradores a cambio de volver a la oficina. La presencialidad implica mayores tiempos de traslado, gastos crecientes y una expectativa más alta respecto a salarios, prestaciones y desarrollo profesional”, destacó Rodolfo Caraccioli, Director de Marketing de Pluxee México.
En un contexto donde casi la mitad de los trabajadores considera cambiar de empleo, las organizaciones que mantienen esquemas presenciales enfrentan el reto de fortalecer su propuesta de valor con beneficios tangibles que ayuden a compensar los costos de la movilidad y otros gastos asociados con acudir a la oficina. De lo contrario, el regreso a la presencialidad podría convertirse en un factor adicional de insatisfacción y contribuir a una mayor rotación del talento.
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