Las compañías a nivel global prevén invertir, en promedio, USD 186 millones en inteligencia artificial (USD 171 millones en México) durante los próximos 12 meses.
En México, la inteligencia artificial (IA) se consolida como una prioridad estratégica de inversión, incluso ante escenarios de recesión. De acuerdo con la primera edición de la encuesta KPMG Global AI Pulse, 74 por ciento de las organizaciones en el país mantendría o incrementaría su inversión en IA, una proporción superior al promedio global de 80 por ciento.
Este interés se explica, en parte, por los resultados que ya están generando estas tecnologías. En México, 72 por ciento de las empresas afirma que la IA ha producido beneficios relevantes, frente a 64 por ciento a nivel global, lo que refleja un avance significativo en su adopción.
Sin embargo, el camino no está exento de desafíos. Las organizaciones enfrentan dificultades para medir y cuantificar el valor de la IA, adaptar sus modelos de gobierno a la velocidad que exige la tecnología y gestionar riesgos relacionados con la privacidad de los datos y la ciberseguridad. A esto se suma la resistencia al cambio por parte de algunos segmentos de la fuerza laboral.
“El verdadero valor de la IA no radica en cuánto se invierte, sino en cómo se integra dentro de las empresas. Aquellas que la utilizan para transformar procesos y apoyar la toma de decisiones clave, más allá de la automatización, son las que logran avances significativos”, señala Gustavo Gómez, Socio Líder de Inteligencia Artificial de KPMG México.
El estudio también destaca que el impacto de la IA depende en gran medida de las personas. A nivel global, las compañías que invierten en el desarrollo de su talento son casi cuatro veces más propensas a generar valor empresarial significativo —en productividad, optimización de costos y crecimiento— en comparación con aquellas que no lo hacen (77 por ciento frente a 20 por ciento).
En este contexto, las organizaciones líderes están redefiniendo sus estrategias de talento. Esto incluye la contratación de perfiles especializados en IA, la incorporación de expertos altamente capacitados y el desarrollo de programas de formación apoyados en agentes de inteligencia artificial, lo que acelera la adopción y el aprovechamiento de estas tecnologías.
Finalmente, la integración de la IA en las operaciones está transformando las habilidades requeridas en el mercado laboral. Además de conocimientos técnicos, las empresas demandan capacidades como pensamiento crítico, resolución de problemas, adaptabilidad, aprendizaje continuo y visión estratégica. Al mismo tiempo, las preocupaciones de los líderes se centran en la escalabilidad, la calidad de los datos, el gobierno corporativo y el aumento de la competencia en un entorno cada vez más impulsado por la IA.
*Si te ha resultado interesante este artículo, te animamos a seguirnos en TWITTER y a suscribirte a nuestra NEWSLETTER DIARIA.
RRHHDigital