Generación Z enfrenta nuevos retos laborales y estas habilidades marcan la diferencia
Estas competencias pueden acompañar a las personas a lo largo de toda su trayectoria laboral.
POR Redaccion,
16:18 - 28 de Agosto del 2026
La Generación Z comparte cada vez más espacios de trabajo con profesionales de distintas edades, en un entorno donde las habilidades técnicas ya no son suficientes para desenvolverse con éxito. De acuerdo con una encuesta de Indeed, 88 por ciento de los trabajadores en México trabaja actualmente con colegas de otras generaciones, en un momento en el que, por primera vez, cinco generaciones coinciden en el mercado laboral.
Además, 80 por ciento de los encuestados de la Generación Z considera que va por buen camino para alcanzar sus metas profesionales, por lo que el desarrollo de habilidades blandas o soft skills puede ser tan relevante como el dominio de competencias técnicas.
A ello se suma el impacto de las diferencias en el uso de la tecnología, ya que, según el Foro Económico Mundial, el 33 por ciento de los trabajadores identifica las diferencias en el manejo de herramientas digitales como un reto para la convivencia laboral, lo que refuerza la importancia de fortalecer competencias que faciliten la comunicación y la colaboración entre generaciones.
Ante este panorama, el sitio de empleo Indeed destaca ocho habilidades que pueden ayudar a los integrantes de la Generación Z a desenvolverse mejor en el entorno laboral y fortalecer su desarrollo profesional:
- Monotasking. Aunque realizar varias actividades al mismo tiempo puede parecer una forma de avanzar más rápido, cambiar constantemente de una tarea a otra dificulta la concentración. Dedicar periodos específicos a una sola actividad, reducir las distracciones y establecer momentos para revisar mensajes o correos puede ayudar a mantener el enfoque y organizar mejor la jornada.
- Comunicación verbal. Las herramientas digitales forman parte de la comunicación cotidiana, pero el entorno profesional también exige expresar ideas con claridad durante reuniones, presentaciones, llamadas y conversaciones con compañeros o clientes. Practicar estas interacciones permite desarrollar mayor seguridad y transmitir los mensajes de manera directa.
- Comunicación formal. Antes de enviar un correo electrónico, reporte o documento, es importante definir qué se quiere comunicar, utilizar un lenguaje comprensible y considerar el contexto. Evitar expresiones excesivamente informales y términos técnicos innecesarios contribuye a que la información sea más clara y efectiva.
- Toma de decisiones con confianza. Consultar diferentes opiniones permite obtener nuevas perspectivas, pero también es importante aprender a confiar en el propio criterio. Analizar las alternativas, valorar sus ventajas y desventajas y establecer un tiempo razonable para llegar a una conclusión ayuda a evitar la dependencia constante de la validación de otras personas.
- Manejo del estrés. Las fechas de entrega, las nuevas responsabilidades y los periodos de mayor carga laboral pueden generar presión. Identificar las situaciones que provocan estrés y desarrollar estrategias para gestionarlo permite afrontar estos momentos de manera más saludable. Organizar prioridades, establecer límites, hacer pausas y dedicar tiempo a actividades que permitan desconectarse son algunas alternativas para mantener un mejor equilibrio.
- Negociación. Esta habilidad también es necesaria para establecer fechas de entrega, coordinar reuniones, distribuir responsabilidades y alcanzar acuerdos con compañeros, líderes y clientes. Escuchar las necesidades de las personas involucradas y comunicar con claridad la propia postura puede facilitar soluciones favorables para ambas partes.
- Escucha activa. Escuchar activamente implica prestar atención a lo que otra persona comunica antes de preparar una respuesta. Evitar interrupciones, hacer preguntas cuando algo no está claro y confirmar que el mensaje fue comprendido correctamente ayuda a prevenir malentendidos y favorece una mejor colaboración entre los equipos.
- Evaluación de la crítica. Recibir comentarios forma parte del crecimiento profesional, pero también es necesario aprender a identificar aquellos que pueden convertirse en oportunidades de mejora. El feedback constructivo suele ser específico, respetuoso y aporta información útil para fortalecer el desempeño. Evaluar las críticas con objetividad permite identificar aprendizajes que pueden aplicarse en situaciones futuras.
“El desarrollo de las habilidades blandas no termina al ingresar al mercado laboral; se construye a lo largo de toda la trayectoria profesional. Cada nuevo reto, equipo y experiencia representa una oportunidad para aprender a comunicarnos mejor, colaborar con otras personas y tomar decisiones con mayor seguridad”, concluye Nelson Gómez, Director de Indeed México.
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