La inteligencia artificial aparece en el centro de esa transformación, pero no en los términos extremos que suelen dominar la conversación. Su uso dejó de ser novedad y se instaló en la práctica diaria.
La inteligencia artificial está cambiando la manera en que las personas buscan empleo y las empresas seleccionan talento. De acuerdo con el estudio Talent Trends 2026, elaborado por Michael Page, en México, el 69 por ciento de los candidatos utiliza herramientas de IA para ajustar su currículum o preparar sus postulaciones, mientras que el 49 por ciento de las empresas ya incorpora esta tecnología en sus procesos de reclutamiento.
Este nuevo escenario plantea un desafío para los empleadores, toda vez que cuando candidatos y organizaciones utilizan las mismas herramientas tecnológicas, el reto deja de ser el acceso a la información y se traslada a la capacidad de identificar las competencias reales detrás de perfiles cada vez más optimizados y homogéneos.
Al mismo tiempo, los criterios de contratación están evolucionando. Las habilidades comienzan a ganar relevancia frente a los títulos académicos, aunque el cambio avanza de manera gradual. El 43 por ciento de las empresas en México reconoce que su principal desafío es encontrar talento con las capacidades que necesita, mientras que el 78 ciento de las organizaciones que ya priorizan las habilidades reporta beneficios tangibles.
Sin embargo, aún existe una brecha entre la intención y la práctica. Solo el 19 por ciento de los empleadores afirma dar prioridad a las habilidades por encima de la formación académica, mientras que el 69 por ciento otorga el mismo peso a ambos factores, lo que muestra que la transición hacia un modelo de contratación basado en competencias todavía no se consolida por completo.
El mercado laboral, no obstante, ya envía señales claras sobre las capacidades más valoradas. La adaptabilidad, el conocimiento técnico aplicado y el pensamiento analítico encabezan la lista de habilidades más demandadas, ya que permiten evaluar el potencial de desempeño en un entorno donde los puestos y las funciones cambian con rapidez.
Por otro lado, las prioridades de los profesionales se centran cada vez más en el equilibrio entre la vida personal y el trabajo. El 38 por ciento de las personas que buscan empleo teme perder estabilidad al cambiar de organización y el 55 por ciento consideraría buscar una nueva oportunidad laboral si se le exigiera una mayor presencialidad. Además, la confianza en el liderazgo influye directamente en la permanencia del talento: entre quienes no planean cambiar de empleo, el 88 por ciento confía en la dirección de su empresa, porcentaje que cae a 48 por ciento entre quienes están en búsqueda activa.
La compensación también juega un papel clave. El 68 por ciento de los profesionales que actualmente busca empleo proviene de organizaciones con estructuras salariales poco claras, un factor que genera desconfianza y condiciona la disposición a aceptar nuevas oportunidades.
“Los hallazgos de este informe muestran que contratar hoy es más complejo, más competitivo y, al mismo tiempo, más humano que nunca. La tecnología seguirá avanzando, pero la claridad, la confianza y el buen juicio siguen diferenciando a los mejores líderes”, afirmó Javier Torre, Managing Director de PageGroup México y Centroamérica.
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