Las perspectivas de encontrar el trabajo adecuado pueden ser prometedoras, pero organizar la búsqueda y decidir cuántas solicitudes enviar por semana es fundamental para mantener el impulso y aumentar las posibilidades.
Aunque el desempleo suele estar acompañado de estrés, fatiga e incertidumbre, la clave para atravesar este periodo de forma más efectiva es mantener el enfoque en los objetivos, especialmente en encontrar un empleo que se ajuste a las expectativas, necesidades y habilidades personales.
Al mismo tiempo, este lapso puede convertirse en una oportunidad para aprender algo nuevo, perfeccionar una actividad o ampliar la red de contactos profesionales. “Todo esto es una buena forma de mantenerse activo y aprovechar el tiempo sin perder de vista la prioridad”, señala Nelson Gómez, director de Indeed México.
Si bien las cifras oficiales muestran que el desempleo en México disminuyó en 2025, aún existe un número significativo de personas que buscan una oportunidad laboral alineada con su perfil profesional y sus aspiraciones. En este contexto, una estrategia estructurada puede marcar la diferencia.
Aunque no existe una fórmula única para asegurar el éxito, Indeed recomienda enviar entre 10 y 15 solicitudes por semana —equivalentes a dos o tres aplicaciones diarias—, siempre que cada postulación esté cuidadosamente adaptada al puesto y a la empresa. La calidad, más que la cantidad, es un factor determinante.
Cada aplicación debe contar. En lugar de enviar el mismo currículum de forma masiva, es preferible concentrar la búsqueda en vacantes que cumplan con los requisitos básicos del puesto y se alineen con la trayectoria e intereses profesionales. Antes de postular, resulta fundamental ajustar el CV a la descripción del puesto, destacando las competencias y la experiencia más relevantes, con el objetivo de superar los primeros filtros del proceso de selección.
Un elemento clave en este proceso es el uso estratégico de palabras clave en el currículum y en la carta de presentación. Muchas organizaciones emplean sistemas de seguimiento de candidatos (ATS, por sus siglas en inglés) que filtran las postulaciones con base en habilidades, experiencia o certificaciones específicas. Incorporar estos términos aumenta la visibilidad del perfil.
Más allá de cumplir con los requisitos técnicos, es importante resaltar habilidades y diferenciadores que distingan al candidato. Idiomas adicionales, experiencia con determinados tipos de clientes, dominio de herramientas digitales o logros cuantificables —como incrementos en ventas o mejoras en procesos— son aspectos que aportan valor. Acompañar la postulación con una breve carta de presentación, incluso cuando no sea obligatoria, permite contextualizar logros, explicar transiciones de carrera o abordar periodos de desempleo con mayor claridad.
Existen, además, acciones complementarias que pueden acelerar la búsqueda de empleo. Activar alertas de vacantes en plataformas especializadas, mantenerse al tanto de las tendencias del sector y prepararse para entrevistas con información actualizada contribuyen a proyectar mayor seguridad y enfoque. Asimismo, cuidar y reactivar la red de contactos —antiguos colegas, jefes, clientes o amigos— sigue siendo una de las vías más efectivas para acceder a oportunidades, incluidas aquellas que no se publican de manera abierta. La participación en ferias de empleo y eventos de networking profesional también facilita el acceso a vacantes y recomendaciones.
El periodo sin empleo puede aprovecharse para fortalecer habilidades. Tomar cursos de idiomas, capacitación en tecnología o incluso desarrollar un hobby con potencial profesional permite adquirir competencias transferibles, como trabajo en equipo, disciplina o liderazgo. De este modo, cuando surja la pregunta sobre cómo se utilizó el tiempo sin trabajo, la respuesta podrá enfocarse en el aprendizaje y la adquisición de nuevas herramientas, una señal clara de proactividad.
Finalmente, dar seguimiento a los procesos en curso es una práctica recomendable. Si después de una entrevista no se ha recibido respuesta, es válido consultar el estado del proceso tras un plazo aproximado de dos semanas, ya sea por correo electrónico o mensaje directo, si se cuenta con el contacto del reclutador. Del mismo modo, observar si una vacante continúa abierta o ha sido cerrada puede ofrecer señales sobre las posibilidades reales de avanzar en el proceso.
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