Dada la preocupación sobre su situación financiera, los empleados buscan que sus empleadores les ayuden principalmente a mejorar sus ahorros, obtener más valor de sus beneficios, y protección contra las pérdidas financieras.
Más de una cuarta parte de los empleados enfrenta dificultades financieras, una situación que impacta directamente su desempeño laboral, así como su salud mental y física. Además, este grupo tiene 1.4 veces más probabilidades de desarrollar enfermedades crónicas y de ausentarse del trabajo por problemas emocionales.
Así lo señala la Encuesta Global de Actitudes de Beneficios 2025, elaborada por WTW, la cual destaca que 36% de los trabajadores vive al día sin posibilidad de ahorrar. Asimismo, 29 por ciento reporta que sus preocupaciones financieras afectan su bienestar, generando estrés y ansiedad.
El estudio también revela que 35 por ciento de los empleados ha pospuesto o cancelado citas médicas por razones económicas, mientras que 27 por ciento afirma que reduce la compra de alimentos saludables debido a limitaciones financieras.
Ante este panorama, la encuesta subraya la importancia de que las empresas implementen programas de educación financiera que ayuden a los empleados a gestionar mejor sus recursos, incrementar su ahorro y aprovechar de manera más eficiente sus beneficios laborales. Menores preocupaciones económicas suelen traducirse en mayor productividad y compromiso.
En este sentido, 71 por ciento de los empleados considera que las herramientas de educación financiera deberían formar parte de los paquetes de beneficios, y 56 por ciento confía más en los productos financieros ofrecidos por su empleador que en opciones disponibles en el mercado.
Sin embargo, persisten necesidades no cubiertas: 49 por ciento de los trabajadores desea mayor apoyo para aumentar su ahorro y patrimonio, 37 por ciento busca orientación para aprovechar mejor sus beneficios y 33 por ciento considera relevante contar con acceso a fondos de emergencia.
Aunque no existen datos específicos en el estudio sobre esquemas de flexibilidad laboral, se reconoce que opciones como horarios flexibles o trabajo remoto pueden contribuir a reducir el estrés financiero al facilitar el equilibrio entre responsabilidades personales y laborales.
“A través de programas de asistencia financiera, las empresas pueden ofrecer alternativas como préstamos consignados, planes de ahorro e inversión en condiciones más competitivas, lo que ayudaría a aliviar la presión económica de los empleados. También es clave contar con apoyos para situaciones de emergencia”, señaló Jorge Alarcón, líder de Retiro de WTW.
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