En el primer trimestre de 2026, algunas entidades federativas perdieron empleos formales, por ejemplo Guerrero, Campeche, Chiapas, Quintana Roo y otras del sur. El fenómeno también se registró en otras con mayor actividad industrial: Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas o San Luis Potosí
En un contexto de bajo dinamismo económico, la generación de empleo en México continúa siendo insuficiente, una tendencia que comenzó en 2024 y se acentuó en 2025. Durante el primer trimestre de 2026, los nuevos empleos formales no alcanzaron ni la mitad del crecimiento de la población económicamente activa.
Como resultado, se registró un nuevo aumento en la tasa de informalidad laboral, así como en la población en condiciones críticas de ocupación, lo que se traduce en empleos con jornadas inadecuadas y/o ingresos insuficientes, explicó Enrique Provencio Durazo, director del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM.
Y es que, en los primeros tres meses del año, los puestos de trabajo afiliados a la seguridad social crecieron en promedio apenas 1.1 por ciento a nivel nacional, muy por debajo de las tasas históricas para un primer trimestre.
Pese a ello, los salarios muestran una evolución positiva, toda vez que al tercer mes, el salario mínimo general registró un crecimiento real anual de 8.0 por ciento, lo que ha permitido recuperar su poder adquisitivo a niveles de finales de 1981, tras décadas de rezago.
En la misma línea, los salarios contractuales reales aumentaron en promedio 3.3 por ciento durante el primer trimestre, mientras que los salarios medios de cotización ante el IMSS crecieron 3.2 por ciento, comportamiento que ha favorecido una mejora en la distribución del ingreso.
De hecho, la participación de las remuneraciones salariales en el producto ha aumentado cerca de seis puntos porcentuales, lo que ha contribuido a generar condiciones para reducir la pobreza por ingresos en el país, señaló el especialista.
No obstante, advirtió que para sostener estos avances es fundamental contener el encarecimiento de la canasta alimentaria. En marzo, su costo en zonas urbanas se ubicó 75 por ciento por encima del Índice Nacional de Precios al Consumidor. De mantenerse el bajo crecimiento económico —en un escenario cercano al estancamiento—, la informalidad seguirá siendo la principal alternativa ante la falta de empleos formales.
Para 2026, se estima la creación de aproximadamente 330 mil empleos formales, una cifra insuficiente para cubrir la demanda laboral. Ante ello, Provencio Durazo subrayó la necesidad de reactivar la inversión en proyectos productivos e infraestructura, así como de fortalecer la inversión pública para impulsar la participación del sector privado.
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