Cifras oficiales señalan avances recientes como el repunte en la inversión impulsada por proyectos de infraestructura entre 2021 y 2024.
México registra tasas de desempleo históricamente bajas, entre 2.7 por ciento y 3.0 por ciento, de acuerdo con Adecco, sin embargo, esta cifra no necesariamente refleja un mercado laboral sólido, sino una realidad en la que muchas personas no pueden permitirse estar sin ingresos y optan por incorporarse rápidamente a la informalidad ante la falta de oportunidades formales y de un seguro de desempleo robusto.
En este contexto, el informe Fundamentos para el crecimiento y la competitividad 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señala que el país enfrenta desafíos estructurales que limitan su crecimiento, como la baja productividad, las brechas regionales, la alta informalidad y la reducida participación laboral, especialmente entre las mujeres.
Al respecto, Francisco Martínez Domene, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), advirtió que uno de los principales retos para las empresas es competir con la economía informal, que ofrece liquidez inmediata y flexibilidad a millones de trabajadores. No obstante, subrayó que esta opción implica riesgos importantes, como la falta de seguridad social, ahorro para el retiro y acceso a financiamiento para vivienda.
El representante recordó algunas de las recomendaciones para reducir la informalidad, entre ellas: incentivar la inversión mediante esquemas fiscales competitivos, brindar certidumbre jurídica a largo plazo y promover marcos regulatorios que faciliten una contratación más eficiente y flexible. También destacó el papel de los servicios especializados respaldados por el REPSE.
Frente a este panorama, contar con un empleo formal sigue siendo clave. Entre sus principales beneficios destacan la estabilidad económica, el acceso a seguridad social —incluyendo servicios médicos, seguros y pensión—, así como la posibilidad de obtener créditos para vivienda a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores. Además, garantiza prestaciones como vacaciones, aguinaldo y otros derechos establecidos por la ley.
La AMECH subrayó que la formalidad no solo impulsa el desarrollo profesional, sino que también mejora la calidad de vida de los trabajadores y sus familias. Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer la generación de empleo formal en México.
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¿Más infirmación relacioada?
Informalidad y precariedad laboral aumentan ante débil generación de empleo
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