El mercado laboral atraviesa una transformación acelerada: 39 por ciento de las competencias que actualmente demandan las empresas cambiará antes de 2030, de acuerdo con el Foro Económico Mundial. Este escenario obliga a los profesionales a desarrollar una mayor capacidad de adaptación, fortalecer sus habilidades blandas y mantenerse actualizados frente a la transformación digital de sectores como salud, energías renovables, negocios, marketing, tecnología y humanidades.
Ante estos cambios, la formación continua cobra cada vez mayor relevancia entre los profesionales mexicanos. De acuerdo con la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), las universidades tienen un papel importante en este proceso, no solo mediante programas y metodologías flexibles que permitan estudiar sin descuidar el trabajo, sino también a través de alianzas que amplíen el acceso a la educación.
El más reciente informe sobre el futuro del empleo del Foro Económico Mundial estima que antes de 2030 se crearán 170 millones de puestos de trabajo en el mundo, mientras que otros 92 millones serán desplazados. La transformación del mercado estará acompañada por cambios importantes en las habilidades que requieren las empresas.
Frente a este escenario, 85 por ciento de las empresas prevé continuar capacitando a sus colaboradores para responder a las nuevas exigencias. El organismo también señala que las competencias seguirán evolucionando: 70 por ciento de las habilidades que se requerirán en 2030 no existían en 2018, lo que refuerza la necesidad de mantener una actualización constante.
La responsabilidad, sin embargo, no recae únicamente en las empresas. Cuando las organizaciones no ofrecen suficientes oportunidades de capacitación, los profesionales pueden buscar alternativas por cuenta propia para evitar que su desarrollo dependa exclusivamente de su lugar de trabajo.
La educación universitaria representa una de estas opciones, especialmente a través de programas en línea que permiten compatibilizar el estudio con las responsabilidades laborales. Además, las alianzas entre instituciones educativas y organizaciones pueden facilitar el acceso a programas de especialización y actualización profesional.
En un mercado laboral en constante transformación, la actualización de conocimientos y el desarrollo de nuevas competencias se convierten en factores determinantes para mantener la empleabilidad. Para los profesionales, la formación continua deja de ser solo una alternativa de crecimiento y se consolida como una herramienta para anticiparse a los cambios del mercado y mantener su competitividad.
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