La muestra fue estratificada por entidad, edad, género y nivel socioeconómico, con un nivel de confianza de 95% y un margen de error de ±2.5%.
Un estudio de ACSI Research, empresa especializada en investigación de mercados e inteligencia de negocios, realizado entre mil 923 personas mayores de 18 años en México, revela que 75.7 por ciento trabaja actualmente y que la satisfacción laboral alcanza una calificación promedio de 8.1 sobre 10.
Según el Retrato del México Actual. Económico, Político y Social, estos resultados muestran que la presión económica no necesariamente se traduce en rechazo hacia el empleo. Las personas pueden valorar su trabajo y, al mismo tiempo, considerar que sus ingresos han perdido capacidad para sostener su calidad de vida.
“La satisfacción laboral y la presión económica pueden coexistir. Una persona puede sentirse estable o encontrar valor en su trabajo, pero esperar una compensación que responda mejor al costo actual de vida. Para las empresas, esto implica revisar no sólo cuánto pagan, sino el valor real de su oferta laboral”, afirma Paola Solórzano, Fundadora y CEO de ACSI Research.
Más allá de las prestaciones o las oportunidades de desarrollo profesional, el ingreso ocupa el primer lugar entre los aspectos que los mexicanos valoran al buscar trabajo. Esta prioridad se presenta en un contexto de presión sostenida sobre el poder adquisitivo: 92.8 por ciento de las personas encuestadas afirma que la inflación ha afectado la economía de su hogar.
Entre febrero y abril de 2026, la inflación anual se mantuvo por encima de 4.0 por ciento, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al menos un punto porcentual por arriba del objetivo de 3.0 por ciento establecido por el Banco de México (Banxico).
La presión sobre los hogares también se refleja en su capacidad de consumo. El 42.4 por ciento de los encuestados afirma que puede realizar compras importantes, como adquirir muebles o electrodomésticos, pero únicamente mediante pagos a plazos. Otro 21.4 por ciento señala que no tiene posibilidad de realizar este tipo de compras.
El contexto se explica, en buena medida, por la percepción generalizada de un aumento en los precios: 95% de las personas encuestadas considera que estos han incrementado.
En este escenario, el reto para las empresas no se limita a ofrecer mejores salarios, sino a construir una propuesta de valor laboral que responda de manera integral a las necesidades económicas de sus colaboradores.
*Si te ha resultado interesante este artículo, te animamos a seguirnos en TWITTER y a suscribirte a nuestra NEWSLETTER DIARIA.
RRHHDigital